16/9/20

LA HISTORIA DE UN IDIOTA 25-05-2014 *

 

"LA HISTORIA DE UN IDIOTA" - Pensamientos

LA HISTORIA DE UN IDIOTA

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el idiota de la aldea, un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía de pequeñas limosnas. Diariamente ellos llamaban al idiota al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas, una grande de 400 reales y otra pequeña, de 2000 reales. Él siempre escogía la mayor y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Cierto día, alguien que observaba al grupo le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda mayor valía menos.

"Lo sé, respondió, no soy tan bobo. Ésta vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el juego se acaba y ya no voy a ganar más monedas..."


14/9/20

"No juzgues" - Pensamientos

 
"No juzgues" - Pensamientos
No juzgues

Un hombre está poniendo flores en la tumba de un pariente, cuando ve a un chino poniendo un plato de arroz en la tumba vecina.

El hombre se dirige al chino y le pregunta:

-"Disculpe, señor, pero ¿cree usted que de verdad el difunto vendrá a comer el arroz?

-"Sí", responde el chino, "cuando el suyo venga a oler sus flores."

Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, actúan diferente y piensan de manera diferente. No juzgues, solamente comprende.



12/9/20

"No raciones el Amor" - Pensamientos

 

"No raciones el Amor" - Pensamientos

No raciones el Amor

Nos sentimos mal cuando una prolongada sequía exige racionar el agua.
Hay un racionamiento peor... racionar el Amor.

Se hace el mal cuando se deja de hacer el bien: el amor que no se da, el diálogo que se evita, las caricias que se niegan, el no brindado, los bienes no compartidos.

No raciones el cariño, no seas avaro con el afecto. El amor es un tesoro que crece cuando se ofrece.

Una feliz paradoja: más amor tienes cuanto más amor brindas, siempre recibes más de lo que das.

Es lógico que se ahorre agua cuando escasea, pero es absurdo que amemos a cuentagotas cuando la capacidad es ilimitada.

Una misión te reclama y espera lo mejor de ti.
Calmar la sed de ternura y comprensión de tantos desconocidos que pueden ser tus amigos.

Anímate a compartir y no seas de aquellos que se mueren sin estrenar tantos talentos recibidos.

Se generoso en el perdón, dadivoso en el afecto, desinteresado en el servicio.

No es pecado despilfarrar el amor, lo malo es racionarlo.

(Desconozco el autor)

10/9/20

"Buena o mala suerte?" - Pensamiento

"Buena o mala suerte?" - Pensamiento

Buena o mala suerte? 

A pesar de ser un campesino muy pobre, tenía un caballo extraordinario, tan fino que el señor del castillo quería comprárselo, pero el viejo labriego se rehusaba a vendérselo.

-Para mí, este caballo no es solamente un animal, es un amigo. ¿Cómo puedo vender yo a un amigo?

Una mañana el labrador entró al establo y no encontró a su caballo. Al enterarse, los vecinos le dijeron:

- Te lo advertimos. Debiste haber vendido el caballo, te negaste y ahora te lo robaron. !Qué mala suerte tienes!

El viejo hombre les respondía:

- ¿Mala, o más bien buena suerte?

Todos se burlaban de él.

Dos semanas después, el caballo regresó seguido de una manada de potros salvajes. Su corcel había escapado detrás de una hermosa yegua y retornaba ahora con la manada entera siguiéndolos.

- ¡Qué suerte! -exclamaron los vecinos.

El viejo hombre inició entonces con su hijo la tarea de domar los caballos. Una semana más tarde, el muchacho se rompió una pierna entrenando a los potros.

- ¡Qué infortunio! ¿Quién lo va a relevar, si no tiene cómo contratar a un reemplazo? -comentaron
los vecinos.

El anciano les contestó:

- ¿Mala, o buena suerte?

Pasaron unas semanas, cuando de repente el ejército real llegó al pueblo y enlistó a los jóvenes en sus filas.
Todos fueron enrolados excepto el hijo del viejo, quien no les interesó, porque tenía una pierna fracturada.

- ¡Qué suerte tienes! -le dijeron los vecinos llorando-. A nuestros hijos se los llevaron a la guerra y probablemente morirán, mientras tu hijo permanecerá contigo.

Conmovido, el viejo hombre replicó:

- Buena o mala suerte, ¿quién sabe?


Desconozco el autor