24/10/19

"No tengas miedo del ayer" - Pensamiento [24-10-19]

"No tengas miedo del ayer" - Pensamiento

"No tengas miedo del ayer"

Tus recuerdos se agolpan en la puerta de la memoria pujando por salir a la superficie de la conciencia.

No tengas miedo. Déjalos salir. Mira cada recuerdo como si fuera hoy.

Escucha aquellas palabras que tan lejanas pueden parecerte. Deja que todo tu ser se inunde del ayer.

Recuérdalo. Cada minuto, cada silencio. Sus nombres, sus voces, sus miradas.

Hay en cada gota de emoción una lágrima a punto de quemarte las mejillas. No permitas que tu corazón se quede a mitad de camino sin haberse curado.

Y cuando estés en el silencio de tus recuerdos,inspira....profundamente.

Inspira.

Toma todo el aire que quieras, aspira todo ese recuerdo y rescata lo mejor. Incorpora nuevamente a tu ser interno toda esa energía de aquel ayer, y al exhalar deja que toda tristeza por los tiempos idos....realmente, se vaya, exhala toda energía negativa que haya quedado en tu interior, y deja marchar esos cúmulos energéticos que no te hacen bien.

Respira. Respira. Respira........ y déjate ser.

Permite que hoy sea mejor. Aspira todo el universo que quiere estar en tu conciencia y sé conciencia y sé universo.A veces nos aferramos tanto a los recuerdos que llega un momento en que nos cuesta caminar, nos cuesta entender lo nuevo de cada día, pues estamos aun inmersos en las discusiones del ayer.

Yo se que cuesta mucho superar un mal momento, se que duele muchísimo acordarse de aquellos a los que hemos amado tanto y ya no estan, pero si limpiaramos nuestro interior de excesivas cargas emocionales, verías que habría un poco mas de lugar para ampliar nuestro horizonte espiritual, te darías cuenta que ellos que ya no estan en la tierra aun nos sonríen desde el espíritu. Habría una oportunidad de acrecentar nuestra conciencia hasta límites mayores de los que hoy recorremos.

Vacía el contenido emocional de tus recuerdos. No te aferres a ellos como a una bolsa de tesoros.

Ama cada instante vivido y suéltalos tal como harías con un pájaro que quiere libertad y lo sueltas una mañana de sol en primavera.

Para ello utiliza la respiración conciente, utiliza el poder de la conciencia, extrae de tu interior los recuerdos que te atan y desátalos suavemente con el aire.

Al exhalar imagina cada escena volando en el espacio a tu alrededor hasta que finalmente levanta vuelo y .... ya no te pertenece....

"Ahora duerme en tu paz..."



Miguel Angel Arcel

17/10/19

Palabras para El Alma – Pensamientos [17-10-19]


Palabras para El Alma – Pensamientos


"Las reglas para ser humano" - Palabras para El Alma – Pensamientos [17-10-19]


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Las reglas para ser humano
Las reglas para ser humano

1. Recibirás un cuerpo. Puede ser que te guste o que lo odies, pero será tuyo durante todo el tiempo que pases aquí.

2. Aprenderás lecciones. Estás anotado a tiempo completo en una escuela informal que se llama vida. Cada día que pases en ella tendrás oportunidad de aprender lecciones. Puede ser que las lecciones te gusten como que te parezca que no vienen al caso o que son estúpidas.

3. No hay errores, sólo lecciones. El crecimiento es un proceso de ensayo y error: la experimentación. Los experimentos fallidos son parte del proceso en igual medida que los que, en última instancia, funcionan.

4. Una lección se repite hasta que está aprendida. Cada lección se te presentará en diversas formas hasta que la hayas aprendido. Cuando eso suceda podrás pasar a la lección siguiente.

5. El aprendizaje no tiene fin. No hay en la vida ninguna parte que no contenga lecciones. Si estás vivo, aún te quedan lecciones que aprender.

6. «Allí» no es mejor que «aquí». Cuando tu «allí» se ha convertido en un «aquí», simplemente habrás obtenido otro «allí» que te parecerá nuevamente mejor que «aquí».

7. Los demás no son más que espejos que te reflejan. No puedes amar ni odiar nada de otra persona a menos que refleje algo que tú amas u odias en ti mismo.

8. Lo que hagas de tu vida es cosa tuya. Tienes todas las herramientas y recursos que necesitas, lo que hagas con ellos es cosa tuya. La elección es tuya.

9. Tus respuestas están dentro de ti. Las respuestas a las cuestiones de la vida están dentro de ti. Sólo tienes que mirar, escuchar y confiar.

10. Te olvidarás de todo esto

11. Puedes recordarlo siempre que quieras

 Autor desconocido

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7/10/19

"El amor y el taxista" - Pensamiento [7-10-19]


"El amor y el taxista" - Pensamiento

El amor y el taxista

El otro día, en Nueva York, cogí un taxi con un amigo. Cuando nos bajamos, mi amigo le dijo al taxista:

—Le agradezco el viaje. Es usted un conductor estupendo.

Durante un segundo, el hombre se quedó atónito. Después reaccionó:

—Oiga, ¿me está tomando el pelo o qué?

—Nada de eso, amigo mío, no tengo intención de molestarlo. Admiro la tranquilidad con que se mueve en medio de semejante tránsito.

—Ah —farfulló el conductor, y siguió su recorrido.

—¿A qué venía eso? —pregunté.

—Estoy tratando de restaurar el amor en Nueva York —me respondió mi amigo—. Creo que es lo único capaz de recuperar la ciudad.

—¿Cómo es posible que un solo hombre salve Nueva York?

—No es cuestión de un solo hombre. Creo que a ese taxista le he cambiado el día. Suponte que haga veinte viajes. Pues será amable con esos veinte pasajeros porque alguien fue amable con él. Ellos, a su vez, serán más cordiales con sus empleados, servidores o colaboradores, e incluso con sus respectivas familias. En última instancia, la buena disposición podría extenderse a un millar de personas por lo menos. No está mal, ¿no te parece?

—Pero tú confías en que ese taxista transmita tu buena disposición a los demás.

—No estoy confiando en nada —respondió mi amigo—. Me doy cuenta de que el sistema no es totalmente seguro. Hoy puedo encontrarme con diez personas muy diferentes, si de entre esos diez puedo hacer felices a tres, finalmente podré influir en forma indirecta sobre las actitudes de tres mil más.

—Teóricamente suena bien —admití—, pero no estoy seguro de que en la práctica funcione.

—Si no funciona no se pierde nada. No perdí ni un minuto en decirle a ese hombre que estaba haciendo muy bien su trabajo. Ni le di una propina mayor ni una más pequeña. Y si mis palabras cayeron en oídos sordos, ¿qué importa?

Mañana habrá algún otro taxista a quien pueda tratar de hacer feliz.

—Oye, tú estás un poco chiflado —señalé.

—Tus palabras demuestran lo cínico que te has vuelto. Este asunto lo tengo estudiado. Lo que al parecer les falta a nuestros empleados de correos, aparte de dinero, por cierto, es que nadie les dice lo bien que están haciendo su trabajo.

—Pero si no están haciendo bien su trabajo.

—Si no están haciendo bien su trabajo es porque sienten que a nadie le importa cómo lo hacen. ¿Por qué no decirles una palabra que les anime?

En ese momento pasábamos junto a un edificio en construcción, donde cinco obreros estaban almorzando. Mi amigo se detuvo.

—Qué trabajo estupendo habéis hecho —señaló—. Debe de ser algo muy difícil y peligroso.

Los hombres lo miraron con desconfianza.

—¿Cuándo estará terminado?

—En junio —gruñó uno de ellos.

—Ah. Pues realmente, es impresionante. Debéis de estar muy orgullosos.

Seguimos caminando y yo le señalé:

—No he visto a nadie como tú desde que leí el Quijote.

—Cuando esos hombres asimilen mis palabras se sentirán más felices y, de alguna manera, su felicidad será un beneficio para la ciudad.

—Pero, ¡esa no es una tarea para que la hagas tú solo! —protesté yo—. Al fin y al cabo, no eres más que un hombre.

—Lo más importante es no descorazonarse. Intentar que la gente de la ciudad vuelva a ser feliz no es tarea fácil, pero si puedo enrolar a más gente en mi campaña...

—Acabas de guiñarle el ojo a una mujer feísima —le señalé.

—Ya lo sé —me respondió—. Piensa que si es maestra de escuela hoy sus alumnos tendrán un día fantástico.

Art Buchwald

21/9/19

Por eso llevo un dinosaurio en la solapa.... [21-9-19]

 
Por eso llevo un dinosaurio en la solapa....
pensamientos: Por eso llevo un dinosaurio en la solapa....


Salia de mi casa en el auto para ir a hacer una diligencia cuando vi que mi hijo se me acercaba corriendo: "?Te tengo un regalo, papa!".

"?De veras?", le dije molesto, porque me estaba demorando. Abrio sus deditos para mostrarme lo que, para un nino de cinco anos, era un verdadero tesoro. "Los encontre y son para ti", me dijo. En aquellas manitas habia una canica, un viejo cochecito metalico de carreras, una liga de hule rota y otras cosas que no recuerdo.

"Tomalos, papa", insistio mi hijo, orgullosisimo. "En este momento no puedo, hijo; tengo que irme. ?Por que no me los guardas en el garaje?". Su sonrisa se desvanecio, y desde el momento en que me aleje senti remordimientos.

Mas tarde, cuando regrese, le pregunte a mi hijo: "?Donde estan esos regalos tan bonitos que me ibas a dar?". El respondio que se los habia dado a su amigo Tony porque creyo que yo no los queria.

La decision de mi hijo me dolio, pero la merecia; no unicamente porque puso de relieve mi desconsiderada reaccion, sino porque me hizo recordar a otro ninito. Era el cumpleanos de su hermana mayor, y al chiquillo le habian dado dos dolares para que le comprara un regalo. Recorrio toda la jugueteria varias veces, pues el obsequio debia ser algo especial. Por fin lo vio: una maquina de plastico despachadora de goma de mascar, llena de tesoros de vivos colores. Tuvo ganas de mostrarsela a su hermana en cuanto llego a la casa, pero logro valientemente contenerse.

Mas tarde, en la fiesta de cumpleanos y frente a sus amigos, la hermana empezo a abrir sus regalos. Con cada uno lanzaba una exclamacion de gusto, y con cada exclamacion la emocion del nino crecia. Como aquellos chicos de ocho anos podian gastar mas de dos dolares en un regalo, su paquete empezo a parecerle pequeno e insignificante. Pero no perdio la esperanza de ver brillar los ojos de su hermana en cuanto lo abriera. Cuando ella por fin lo desenvolvio, el chiquillo advirtio su decepcion, su vergüenza incluso. Algunas de sus amiguitas trataban en vano de contener la risa. El Pequeño se mostro lastimado y confundido. Se fue al porche trasero de su casa y se puso a llorar.

La situacion se repetia, pero ya no se trataba de mi hermana y de mi. En esta ocasion era mi hijo.

Al acercarse la Navidad, les dimos dinero a los chicos para que compraran obsequios en una feria escolar de artesanias. Hicieron un gran esfuerzo para no decirme lo que me iban a regalar; sobre todo mi hijo. No Pasaba un solo dia sin que me pidiera que tratara de adivinar. En la manana del dia de Navidad insistio en que yo abriera primero su regalo. Lo hice y en verdad nunca habia recibido nada tan hermoso. Pero ya no lo miraba con los ojos cansados de un hombre de 33 anos, sino con los ojos vivaces de un nino de cinco. Era un tiranosaurio verde, de plastico.

Mi hijo, muy emocionado, me explico que lo mejor del animal era que sus garras delanteras hacian las veces de sujetadores, de manera que yo podia llevarlo prendido siempre a la ropa. Su mirada reflejaba expectacion y amor. Me di cuenta de que debio de mortificarse en la feria para encontrar el regalo que mejor pudiera expresar lo que sentia por mi. Asi que me prendi el dinosaurio a la solapa, exclame que era esplendido, y que si, que el habia acertado al elegirlo.

La proxima vez que vea usted a un adulto con una burda corbata de papel, o un fantastico tatuaje (desprendible) de una oruga, de esos que cuestan cualquier cosa, no lo compadezca. Si le dice que se ve ridiculo, seguramente le contestara: "Puede ser que si, pero tengo un hijo de cinco anos que piensa que soy lo maximo, y por ningun dinero del mundo voy a quitarme esto".