13/7/20

"SOMOS ÚNICOS" - Pensamientos [13-7-20]

"SOMOS ÚNICOS" - Pensamientos

SOMOS ÚNICOS


Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.

Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid.

Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa

La Rosa lloraba por no ser fuerte y sólida como el Roble.

Entonces encontró una planta, una fresia, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó:

- ¿Cómo es que creces tan saludable en medio de este jardín mustio y umbrío?

La flor contestó:

- No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias. Si hubieras querido un roble, lo habrías plantado.

11/7/20

"Los dos hermanos" - Pensamientos [11-7-20]

"Los dos hermanos" - Pensamientos

Los dos hermanos

Eran dos hermanos criados en el mismo hogar, cercanos entre ellos, pero muy distintos el uno del otro.

Habían compartido la dura experiencia de crecer junto a un padre alcohólico, autoritario, irresponsable, el cual estuvo varias veces en la cárcel por querer vivir bajo su propia jurisdicción.

El hermano mayor se convirtió en alcohólico, dejó la escuela y se casó.

Frecuentemente maltrataba a su familia, apenas trabajaba y en repetidas ocasiones tenía problemas con la policía.

Cuando en una ocasión le preguntaron por qué actuaba de esa manera, él contestó:

- Con un padre y una infancia como la que tuve, ¿Cómo hubiera podido ser distinto?

El hermano menor, a pesar de los problemas y dificultades, nunca dejó de estudiar, se casó y se convirtió en un atento esposo y en un buen padre.

Era también un empresario exitoso que aportaba mucho a su comunidad.

Un día, en una entrevista, le preguntaron a qué atribuía el éxito que en su vida había tenido, y respondió:

- Con un padre y una infancia así, ¿Cómo hubiera podido ser distinto?

9/7/20

"LA FELICIDAD... NUNCA SE VA" - Pensamiento [9-7-20]

"LA FELICIDAD... NUNCA SE VA" - Pensamiento

LA FELICIDAD... NUNCA SE VA

La felicidad no tiene contrapuesto porque nunca se pierde. Puede estar oscurecida, pero nunca se va porque tú eres felicidad. La felicidad es tu esencia, tu estado natural y, por ello, cuando algo se interpone, la oscurece, y sufres por miedo a perderla. Te sientes mal, porque ansías aquello que eres. Es el apego a las cosas que crees que te proporcionan felicidad lo que te hace sufrir. No has de apegarte a ninguna cosa, ni a ninguna persona, ni aun a tu madre, porque el apego es miedo, y el miedo es un impedimento para amar. El responsable de tus enfados eres tú, pues aunque el otro haya provocado el conflicto, el apego y no el conflicto es lo que te hace sufrir. Es el miedo a la imagen que el otro haya podido hacer de ti, miedo a perder su amor, miedo a tener que reconocer que es una imagen la que dices amar, y miedo a que la imagen de ti, la que tú sueñas que él tenga de ti, se rompa. Todo tiempo es un impedimento para que al amor surja. Y el miedo no es algo innato sino aprendido.

El miedo es provocado por lo que no existe. Tienes miedo porque te sientes amenazado por algo que ha registrado la memoria. Todo hecho que has vivido con angustias, por unas ideas que te metieron, queda registrado dentro de ti, y sale como alarma en cada situación que te lo recuerda. No es la nueva situación la que le llena de inseguridad, sino el recuerdo de otras situaciones que te contaron o que has vivido anteriormente con una angustia que no has sabido resolver. Si despiertas a esto, y puedes observarlo claramente, recordando su origen, el miedo no se volverá a producir, porque eliminarás el recuerdo.


7/7/20

"Orgullo" - Pensamiento [7-7-20]

"Orgullo" - Pensamiento
.
Orgullo 

Después que dos personas pelean y se ofenden todo comienza a ser pretexto para deshacerse una de la otra.

Hasta las palabras dichas con amor parecen cargadas de ironía.

Los mismos gestos que antes eran elogios mutuamente se vuelven despreciables: "haces esto solamente para aparentar, para provocar compasión, todo es fingimiento".

Realmente el ambiente queda tenso: se busca desviar la mirada, se evita el encontrarse.

Cualquier cosa sirve como chispa para estallar más de un "barril" de resentimientos, injurias, algarabías...

Nadie quiere dar el brazo a torcer: "fue él quien comenzó"; "fue ella la que provocó todo eso"; "yo no me voy a rebajar y a pedir perdón"; "no tengo ninguna culpa". Y el abismo se va volviendo cada vez mayor. A veces la situación se vuelve insoportable.

Sólo que todo eso está únicamente en la mente de las personas, pues con un pequeño esfuerzo y humildad de ambas partes todo se resolvería con la mayor facilidad.

Piense bien: es hasta ridículo mantener la cara larga, tener que hacer fuerza para mostrar que se está herido. pero existe gente que prefiere vivir así.

Lo más interesante en toda esta historia es que siempre la otra persona es la culpable.

Ah! el orgullo herido.


Padre Juca