29/1/14

¿Cómo imaginas la soledad? 29-01-2014


¿Cómo imaginas la soledad?

Tal vez como una casa sola y vacía, por más grande y lujosa que sea, sola y vacía, sin alegres gritos de niños, sin sonrisas que resuenen en las habitaciones.

O quizá, como un barco solitario, esos que navegan en altamar sin dirección alguna, y son víctimas de las olas y las tormentas

Tal vez, como esos perros que andan solos en las calles, sucios, hambrientos, que se acercan a cualquier mano tendida con esperanzas de comida.

Quizá, como esos ancianos, que en silencio, esperan llegar la muerte, sentados día tras día al lado de una ventana vacía, al borde de la locura, juntando recuerdos en su mente y reviviendo la vida cuando eran jóvenes y felices.

Tal vez, ves la soledad, como a ese hombre, que llega solo y cansado un día de invierno a su departamento, enciende la T.V. y ríe o se disgusta por lo que ve, luego se acicala, se duerme, y al día siguiente vive lo mismo, día tras día, mes tras mes, año tras año.

Quizá la ves, como a los que ya cansados de dar pasos en la tierra, quieren aprender a volar y sueñan con ser ángeles en lugares extraños, saltan al vacío o posan suavemente, caños fríos en sus sienes, mientras cierran los ojos y lloran.

Quizá, ves la soledad como ese calesitero viejo, sentado, aburrido, mientras ve como gira su calesita, donde solamente los fantasmas se divierten, mientras que los niños pasan corriendo a su lado, y se alejan en dirección al futuro, a abrazar sus computadoras.

Tal vez, como a esa mujer o ese hombre, que en una reunión se queda en silencio mirando a la nada, y mira con un poco de nostalgia, y un poco de resentimiento a sus amigos, a sus conocidos, como abrazan a sus amores y están enamorados, mientras que él, o ella, abrazan el aire tibio y solamente acarician su vaso con alcohol.

¿Cómo vez la soledad?

¿Cómo una oportunidad para conocerte, o una oportunidad para aborrecerte?.

¿Para mirar en silencio tus posibilidades o envidiar las acciones de los demás?.

¿Para darte una nueva oportunidad, aunque las olas de la vida hallan arrasado todos tus planes, o para darte por vencido y alejarte de las preocupaciones y tus convicciones desde lo alto de un edificio, atándote una soga al cuello, practicando tiro con tu cabeza o debajo de algo más pesado y veloz?.

¿Cómo ves la soledad?

¿Cómo una oportunidad?

Tal vez no lo creas, pero muchos de los que fracasaron con todas sus esperanzas y talento a cuestas, decidieron darse una nueva oportunidad y tuvieron éxito.

Como ese rey, que preguntándose porque no tenía éxito en su vida, divisó una pequeña hormiga que caminaba por una pared, y la sopló una vez para que cayera, y la hormiga volvía a subir, y la sopló mil veces y otras mil veces la hormiga subió; y finalmente desistió de su empresa y obtuvo su respuesta: Persistencia y valor.

Como el halcón, que tiene que golpear su pico una y otra vez contra las rocas para que crezca uno nuevo y más poderoso, pero esa transición implica dolor y frustración ¿¿¿Te imaginas un halcón sin pico, un halcón mocho???...¿No suena gracioso?.

Pero imagina, que cuando su nuevo pico asoma, el halcón retoma el vuelo y ahora, se ha vuelto un ave más rapaz y poderosa, y cuando todos la ven en los cielos, ignoran su dolor, y claman, para no ser su próxima presa, porque si así fuera, saben que serán víctimas irremediablemente.

¿Cómo vez la soledad?

¿Cómo una oportunidad, o una incomodidad?

¿Cómo inmovilidad o una catarsis?

¿Cómo una evaluación o una afirmación de que puedes utilizar tu tiempo para explorar tus sentimientos y elegir que camino tomar?

No todo es igual, cuando lo ves de distintos ángulos, lo que nos causa risa, para los demás es dolor, lo que nos causa angustia, para los demás es placer; y si ves que en tu soledad se esconden sentimientos que te alejan de la realidad, acuérdate de algo: Todos los que han llegado y habitan en la casa del éxito, han caminado por el sendero de la soledad y han traspasado el umbral de la desesperación, porque la soledad, no es enemiga, cuando la usas para crecer, pero si la lloras, la lamentas y le temes, vendrán a ocupar tu silla y se reirá de ti, mientras que los que sepan manejar sus pasos y crean en las olas de la vida, seguirán sus pasos tranquilos, porque no hay manera de alejarte de los que es natural, porque hoy estás aquí y si lees esto, en soledad o acompañado, sabes que estás más vivo que nunca, y que tu éxito está en marcha, aunque tu dolor de vez en cuando golpee tu puerta, tu corazón se contraiga por los golpes de la vida y tus lágrimas no te dejen ver el camino.

Porque aún así, las almas que caen buscando una salida, y las que fueron pacientes para encontrar un destino, son las que el Buen Dios observa siempre, creo que en algún momento se pregunta: ¿Quién está dispuesto a dejarlo todo por un sueño, y aunque fracase, intentarlo nuevamente, mil veces?.

Por que al igual que el rey, un día, el soplo de Dios se cansará de hacerte caer, y finalmente podrás caminar por tu pared, y nadie, jamás te volverá a detener en tu ascenso. Nadie.


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